Los caballeros deben morir
porque no hay espacios para ellos,
no hay cordialidad,
no hay templanza,
no hay belleza de nada.
Los caballeros empezaron a morir
por perder su tiempo
siendo cortes a corto plazo,
esperaron una respuesta
que no llegó a nada.
Los caballeros murieron
porque los presumidos ganaron terreno,
los litros y las faltas de respeto
pasaron a ser intercambiables
entre un buen perreo y el sexo.
Los caballeros murieron
por los que hablan lindo,
los de buena fibra,
los de buena familia,
los que hablan de política
que todo hay que cambiar,
o los que se dejan llevar
por la emoción de jugar
a ser hombre
sin ser tan anticuado y formal.
Por ellos
los caballeros murieron
y con esto
los presumidos y los otros, ganaron.
Hasta que llego la revolución
del pañuelo verde
y del fuego violeta,
borrando del mapa
el territorio de conquista
y de la dulce condena.
Tras sacar algunos trapos del sol
los presumidos se están muriendo
desesperados y acongojados
recurrieron al juego sucio
para sentirse estimulados.
Se sabían eran violentos
cafiches, mentiros y déspotas,
por eso que mejor sola
o bien acompañada
de una compañera del mismo armario.
Los presumidos murieron,
los caballeros renacieron,
no para ser servirles por carne,
si no por sentido común.
Ser caballeros con todos
por más que sean detestables,
todos,
entre ellos y con el resto.
Antes se ponían fotos por un ramo, ahora lo que se me antoje. (Let me in)
jueves, 6 de febrero de 2020
viernes, 24 de enero de 2020
angustia
Todos los días son angustiosos
sin saber en que estas
Todos los días son angustiosos
suponiendo en que estarás
Todos los días son angustiosos
sabiendo en que estas
sobretodo con quienes podrán estar.
Mientas te venero desde lejos
sin saber en que estoy,
aparte de asfixiarme.
Porque si estaría allá
la asfixiada serias tu,
y esa no es la idea.
La idea es que pueda quererte,
sin importar en que estas,
cada uno en su lugar.
sin saber en que estas
Todos los días son angustiosos
suponiendo en que estarás
Todos los días son angustiosos
sabiendo en que estas
sobretodo con quienes podrán estar.
Mientas te venero desde lejos
sin saber en que estoy,
aparte de asfixiarme.
Porque si estaría allá
la asfixiada serias tu,
y esa no es la idea.
La idea es que pueda quererte,
sin importar en que estas,
cada uno en su lugar.
parte de ti
Quiero ser un tatuaje para estar pintado en tu piel
Quiero ser prenda para absorber tu perfume e impregnar tu olor
Quiero ser lentes para poder ver lo que ves y ser tus ojos a la vez
Quiero ser piercing para que me pongas y de ser necesario me saques, una y otra vez
martes, 14 de enero de 2020
un buen viaje
Arrancando de una pesadilla anterior, había aparecido en un bus. Y al mirar al rededor, estabas tú, unos amigos y otros más. Eramos 6 nomas, sin incluir a la boletera y al chófer.
Todos en la suya, en nada. Mientras estaba mirando la ventana, te acercaste de repente, después de tantos sueños sin verte.
Feliz de la vida viéndote para luego hablar solo de eso, la vida misma. Y entre una y otra cosa terminamos hablando de álgebra, ¿por qué?, porque no pasé estadística y tu estabas más avanzada. No tenia sentido, -dije- a si que álgebra nomas-, y luego tire unas tallas de lineas, de las angustiosas, esas que ni al hablar te gustan, quizás por que.
Luego andábamos muertos de sueño, estabas cayendo entre mis hombros. Aprovechando el momento, me atreví a jugar con tu pelo, acariciándolo suavemente, solo se que sonreíste.
De repente desperté por un grito en exterior, al ver la hora (7:15 am) cerré los ojos y seguías ahí.
Dormida sobre mi pecho, mis manos aun estaban en tu cabello. Ahora te quería dar un beso, como cual príncipe de cuentos que compro Disney en la era del blanco y negro. Cuando estuve a punto de concretarlo , abriste los ojos y sonreíste. Despertaste, me miraste, te mire, me tocaste y seguíamos mirándonos, como quien se mira feliz en un espejo.
Pero tenia el pecho apretado, se me iba el aire, me ahogaba mientras tus ojos azules brillaban.
No pude seguir allí, me fui.
Desperté, pero feliz.
Todos en la suya, en nada. Mientras estaba mirando la ventana, te acercaste de repente, después de tantos sueños sin verte.
Feliz de la vida viéndote para luego hablar solo de eso, la vida misma. Y entre una y otra cosa terminamos hablando de álgebra, ¿por qué?, porque no pasé estadística y tu estabas más avanzada. No tenia sentido, -dije- a si que álgebra nomas-, y luego tire unas tallas de lineas, de las angustiosas, esas que ni al hablar te gustan, quizás por que.
Luego andábamos muertos de sueño, estabas cayendo entre mis hombros. Aprovechando el momento, me atreví a jugar con tu pelo, acariciándolo suavemente, solo se que sonreíste.
De repente desperté por un grito en exterior, al ver la hora (7:15 am) cerré los ojos y seguías ahí.
Dormida sobre mi pecho, mis manos aun estaban en tu cabello. Ahora te quería dar un beso, como cual príncipe de cuentos que compro Disney en la era del blanco y negro. Cuando estuve a punto de concretarlo , abriste los ojos y sonreíste. Despertaste, me miraste, te mire, me tocaste y seguíamos mirándonos, como quien se mira feliz en un espejo.
Pero tenia el pecho apretado, se me iba el aire, me ahogaba mientras tus ojos azules brillaban.
No pude seguir allí, me fui.
Desperté, pero feliz.
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