Todos los días son angustiosos
sin saber en que estas
Todos los días son angustiosos
suponiendo en que estarás
Todos los días son angustiosos
sabiendo en que estas
sobretodo con quienes podrán estar.
Mientas te venero desde lejos
sin saber en que estoy,
aparte de asfixiarme.
Porque si estaría allá
la asfixiada serias tu,
y esa no es la idea.
La idea es que pueda quererte,
sin importar en que estas,
cada uno en su lugar.
Antes se ponían fotos por un ramo, ahora lo que se me antoje. (Let me in)
viernes, 24 de enero de 2020
parte de ti
Quiero ser un tatuaje para estar pintado en tu piel
Quiero ser prenda para absorber tu perfume e impregnar tu olor
Quiero ser lentes para poder ver lo que ves y ser tus ojos a la vez
Quiero ser piercing para que me pongas y de ser necesario me saques, una y otra vez
martes, 14 de enero de 2020
un buen viaje
Arrancando de una pesadilla anterior, había aparecido en un bus. Y al mirar al rededor, estabas tú, unos amigos y otros más. Eramos 6 nomas, sin incluir a la boletera y al chófer.
Todos en la suya, en nada. Mientras estaba mirando la ventana, te acercaste de repente, después de tantos sueños sin verte.
Feliz de la vida viéndote para luego hablar solo de eso, la vida misma. Y entre una y otra cosa terminamos hablando de álgebra, ¿por qué?, porque no pasé estadística y tu estabas más avanzada. No tenia sentido, -dije- a si que álgebra nomas-, y luego tire unas tallas de lineas, de las angustiosas, esas que ni al hablar te gustan, quizás por que.
Luego andábamos muertos de sueño, estabas cayendo entre mis hombros. Aprovechando el momento, me atreví a jugar con tu pelo, acariciándolo suavemente, solo se que sonreíste.
De repente desperté por un grito en exterior, al ver la hora (7:15 am) cerré los ojos y seguías ahí.
Dormida sobre mi pecho, mis manos aun estaban en tu cabello. Ahora te quería dar un beso, como cual príncipe de cuentos que compro Disney en la era del blanco y negro. Cuando estuve a punto de concretarlo , abriste los ojos y sonreíste. Despertaste, me miraste, te mire, me tocaste y seguíamos mirándonos, como quien se mira feliz en un espejo.
Pero tenia el pecho apretado, se me iba el aire, me ahogaba mientras tus ojos azules brillaban.
No pude seguir allí, me fui.
Desperté, pero feliz.
Todos en la suya, en nada. Mientras estaba mirando la ventana, te acercaste de repente, después de tantos sueños sin verte.
Feliz de la vida viéndote para luego hablar solo de eso, la vida misma. Y entre una y otra cosa terminamos hablando de álgebra, ¿por qué?, porque no pasé estadística y tu estabas más avanzada. No tenia sentido, -dije- a si que álgebra nomas-, y luego tire unas tallas de lineas, de las angustiosas, esas que ni al hablar te gustan, quizás por que.
Luego andábamos muertos de sueño, estabas cayendo entre mis hombros. Aprovechando el momento, me atreví a jugar con tu pelo, acariciándolo suavemente, solo se que sonreíste.
De repente desperté por un grito en exterior, al ver la hora (7:15 am) cerré los ojos y seguías ahí.
Dormida sobre mi pecho, mis manos aun estaban en tu cabello. Ahora te quería dar un beso, como cual príncipe de cuentos que compro Disney en la era del blanco y negro. Cuando estuve a punto de concretarlo , abriste los ojos y sonreíste. Despertaste, me miraste, te mire, me tocaste y seguíamos mirándonos, como quien se mira feliz en un espejo.
Pero tenia el pecho apretado, se me iba el aire, me ahogaba mientras tus ojos azules brillaban.
No pude seguir allí, me fui.
Desperté, pero feliz.
perdida llamada
25 de diciembre, 2019. Puerto Montt
Quería llamarte pero no pude...
Porque estarías ocupada
con alguien
con más gente
o borracha.
Son las tres de la mañana
mientras en casa,
todos duermen
menos yo.
Porque no puedo con esta angustia,
la misma que me impidió llamarte.
La que me dejo colgando
cuando estaba frente a ti.
La misma que me desvía el sueño,
para no estar disponible
ni entregar datos al resto
en solo pensar en ti.
No me interesa usar todo el saldo disponible
porque, aunque me cueste,
muy pronto tendré el valor de llamarte,
para verte y luego amarte.
Quería llamarte pero no pude...
Porque estarías ocupada
con alguien
con más gente
o borracha.
Son las tres de la mañana
mientras en casa,
todos duermen
menos yo.
Porque no puedo con esta angustia,
la misma que me impidió llamarte.
La que me dejo colgando
cuando estaba frente a ti.
La misma que me desvía el sueño,
para no estar disponible
ni entregar datos al resto
en solo pensar en ti.
No me interesa usar todo el saldo disponible
porque, aunque me cueste,
muy pronto tendré el valor de llamarte,
para verte y luego amarte.
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